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sábado, 28 de septiembre de 2013

Rascòn europeo (Rallus acuaticus)


. El grito altisonante del Rascón Europeo descubre a menudo a esta ave escondidiza cuando se mueve entre las cañas y carrizos. La llamada que se oye con más frecuencia empieza con un gruñido y acaba con un berrido penetrante como el de un cerdo. Las otras notas son una variedad de gruñidos, gemidos, silbidos, rechinamientos y una aguda llamada «quic, quic, quic». Es fácil escuchar sus gritos al atardecer o en noche cerrada. En los carrizales, charcas y aguazales en que cría, el rascón pasa como una flecha de una mata a otra, entre la espesa vegetación, con su largo y rojo pico apuntando al suelo. Es suficientemente pequeño y delgado para moverse sin delatarse por la vegetación, andando a largos pasos. Mientras anda a veces yergue su cola, mostrando las plumas blancas de debajo. Su vuelo dura unos pocos segundos, aleteando blandamente. El cortejo nupcial incluye la alimentación de la hembra por el macho, habiéndose visto a aquélla levantarse del nido con huevos para dar vueltas alrededor de éste, frotando su pico con el del macho y ronroneando blandamente. Identificación: Largo pico rojo; cara, garganta y pecho gris pizarra oscura; flancos barrados, partes superiores pardo oscuro con rayas negras; blanco bajo la cola; voz característica; hembra más apagada que el macho. Nidificación: Ambos sexos construyen nido de juncos cerca de lago, río o en terreno pantanoso; nido construido sobre el nivel del agua tapado por arriba; pone, de abril a julio, de 6 a 11 huevos ocráceos con manchas grises o castañas; incubación, por ambos sexos, unos 20 días; los pollos, cebados por ambos padres, dejan el nido tras nacer, volando a las 7 semanas; dos crías. Alimentación: Insectos, arañas, camarones, cangrejos, lombrices; raíces, semillas y bayas. Hábitat: Marismas y zonas palustres.

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecia)





. Si el Petirrojo es conocido por todos, el Ruiseñor Pechiazul permanece totalmente ignorado, incluso en las zonas donde se reproduce y donde los machos cantan en primavera, posados a descubierto o en vuelo nupcial. Busca su alimento en tierra, corriendo igual que un ratón bajo la densa cobertura vegetal, picoteando algún animalillo. Cuando se tiene la suerte de sorprender a este pájaro en terreno descubierto, es un regalo para la vista: la pechera del macho está adornada de colores centelleantes sumamente bellos. La hembra, sin embargo, no posee esta bonita apariencia y lleva una vida más discreta. En España vive generalmente en las montañas o en lugares relativamente cercanos al agua durante la época de nidificación. Suele anidar en matorral denso de piornos, en el Sistema Central y las montañas del norte, a una altura aproximadamente de 2.000 metros sobre el nivel del mar. De las dos subespecies que se distinguen en el Ruiseñor Pechiazul, en España cría la que tiene medalla blanca; sin embargo, muchos machos reproductores carecen de ella, apareciendo la mancha totalmente azul. No obstante, durante la migración otoñal y primaveral, pueden verse las dos subespecies. Identificación: Partes superiores y rectrices medianas pardo oscuras; lista superciliar crema; cola rojiza terminada por una banda pardo oscuro; macho con pechera azul vivo, bordeada de negro y rojizo, y en su centro mancha blanca o rojiza, que puede faltar; hembra con garganta blanca y collar negro. Nidificación: Nido, construido por la hembra, en tierra, muy oculto, o en cavidad, de hierbas secas, raicillas, musgo, hojas secas; puesta, de abril a junio, de 5 a 6 huevos gris verdoso con manchas pardo rojizas; incubación, por la hembra, unos 15 días; los pollos abandonan el nido antes de volar; dos crías. Alimentación: Insectos, pequeños moluscos, gusanos; a veces bayas. Hábitat: Montañas y riscos.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus)

Desde los soleados pinares mediterráneos hasta los sombreados del norte, el Herrerillo Capuchino es el ave de las coníferas. También puede encontrarse, aunque no con mucha frecuencia, en bosques mixtos y espesuras, pero apenas durante el verano. Así puede vérsele algunas veces en los parques o jardines urbanos. A fines del invierno, el macho corteja en vuelo, o endereza su cresta, haciendo vibrar las alas, mientras que la hembra explora las cavidades de los árboles o los agujeros de las vallas. Con frecuencia acondiciona un agujero en la madera podrida, o bien escoge un hueco entre las ramas de un nido de rapaz, incluso habitado. No muestra temor a criar en terreno abierto. En septiembre se unen a otros pajarillos silvestres, paros, reyezuelos y trepadores, que se asocian en la mala estación para buscar comida. El Herrerillo Capuchino, común como nidificante en toda la Península, suele aprovechar con frecuencia los nidos abandonados de picos y, preferentemente, las cajas anideras. Gracias a las repoblaciones forestales, en su mayoría de coníferas, va recuperando su área de cría, aunque muy lentamente. Identificación: Cresta de plumas negras bordeadas de blanco; semicírculo negro alrededor del ojo; dorso pardo grisáceo; sexos iguales. Nidificación: Utiliza un agujero natural o uno excavado por la hembra normalmente en un tocón podrido de pino; el macho puede cooperar para obtener pelos, plumas y lana para construir el nido; pone, de abril a mayo, normalmente de 5 a 6 huevos blancos con pintas pardo-rojizas; incubación, sólo por la hembra, de unos 14 días; los pollos, cebados por ambos padres, vuelan al cabo de unos 18 días. Alimentación: Pulgones, orugas y otros insectos; algunas veces semillas de coníferas y bayas de enebro. Hábitat: Bosques..

Carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus)


. En junio, los múltiples ruidos que se escuchan en la charca revelan la intensa vida que late en ella. El discurso del Carricero Tordal, compuesto de frases cortas, de notas roncas y raspantes, alternado con notas agudas, domina esta cacofonía. Es un «carrac-carrac-carrac-kirri-kirri-kirri-crec-crec» que no parece producido por un ave, sino por un batracio. En los grandes carrizales, este pájaro puede criar en buen número formando casi colonias, aunque cada macho defiende ruidosamente un territorio de unos cuantos metros, encaramado en lo alto de un tallo. Se observa entonces un pájaro bastante grueso, pardo uniforme, que recuerda un zorzal o un tordo. La copa del nido está colgada de los carrizos. Se fija utilizando materiales que, empapados previamente para ablandarlos, se adhieren y endurecen al secarse. Cuando sopla un viento muy fuerte los huevos no se caen del nido, pues los sujeta un reborde interior. Ave estival, el Carricero Tordal llega a España durante todo el mes de abril e inmediatamente se delata por su llamativo canto; en septiembre los carrizales enmudecen con la partida de las aves hacia África. Identificación: Pardo-rojizo uniforme por encima; ceja clara; blanco-rojizo por debajo; pico pardo oscuro; patas gris azulado; sexos iguales. El píleo se le encrespa algo cuando está en alerta. Nidificación: Nido, construido por la hembra, colgado de 3 ó 4 tallos de carrizo, de hierbas, hojas de carrizo y tallos recogidos en el agua; copa forrada de panículos de carrizo y de fibras vegetales; puesta, de mayo a junio, de 4 a 6 huevos azulados con manchas pardas o grises; incubación, principalmente por la hembra, de 13 a 15 días; los pollos, alimentados por ambos padres, abandonan el nido tras 12 días y vuelan a los 16. Alimentación: Insectos; excepcionalmente batracios y pececillos. Hábitat: Marismas y zonas palustres.

Chorlito carambolo (charadrius morinellus)



. Dicen en Inglaterra, que la facilidad que da el Chorlito Carambolo para su acercamiento y su reputación como un gran manjar en la mesa, puso hace años en peligro su existencia en las tierras del norte. Era esperado en los pasos migratorios hacia el norte de Europa y Rusia para cazarlo y comerlo. En la Península Ibérica hasta no hace muchos años era un desconocido, solo era conocido localmente en algunos lugares donde hoy sigue descansando en su viaje migratorio hacia cerca del círculo polar. En la década de los noventa, fueron encontrados un par de nidos en los prados alpinos de los Pirineos Orientales y estimadas de unas 2 a 15 parejas en época de reproducción. Este chorlito tiene el dimorfismo sexual al revés que la mayoría de las aves, que el más vistoso es el macho. En este caso el que tiene las "galas" es la hembra, y ella es la que tiene que conquistar al macho. A diferencia de los demás chorlitos no tiene afinidad por los terrenos acuáticos y prefiere los prados altos de no menos de 800 m. con vegetación baja. Identificación: Ceja ancha y clara que se une en la parte posterior de la cabeza, estrecha franja pectoral que divide el pecho en una parte superior grisáceo de la inferior más netamente marrón anaranjado, la garganta es blancuzca. El macho más discreto en sus colores; los jóvenes se parecen a los adultos en invierno. Nidificación: El nido lo hace en el suelo y poco elaborado con líquenes y musgos; pone de 3 a 5 huevos la incubación efectuada la mayor parte del tiempo por el macho, dura unos 28 días; los pollos cuidados por el macho tardan en volar unos 29 días . Alimentación: Insectos, arañas, gusanos y algún caracolillo. Hábitat: Montañas y riscos.

Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Aunque en el resto de Europa esta especie está en disminución, la población existente en España parece mantenerse en mejores condiciones, pero siempre localizada en montañas y en acantilados marinos, como en la serranía de Antequera, Picos de Europa, costa cantábrica y otros muchos puntos de nuestra geografía. La unión en parejas es muy precoz y parece durar toda la vida, incluso durante el invierno; en la época de cría no son tan coloniales como otros de sus congéneres. Los lazos familiares subsisten por lo menos hasta el otoño, aunque en algunos casos las hembras se agrupan en pequeños bandos erráticos. Fuera de la época de cría las chovas piquirrojas son aves sociables que se reúnen en bandos, que a veces superan el centenar, para dormir en cornisas, hendiduras y cuevas en cortados y acantilados, tanto marinos como interiores. Las chovas son voladoras espectaculares, planeando en los tiros de aire al borde de los acantilados y arrojándose en picado de cornisa en cornisa. También son acrobáticas, cayendo a menudo con las alas casi cerradas o revolviéndose sobre su dorso en el aire. Sus voces incluyen el «tchiov» que da nombre a estas aves. Identificación: Plumaje negro con reflejos verdes y azules; pico rojo y curvado; patas rojas; sexos iguales. Nidificación: Ambos sexos construyen nido de palitos revestido con lana pelos, en cornisa o agujero de un cortado, a menudo en lugares inaccesibles; pone, de abril a mayo, de 3 a 6 huevos blancos con tinte verde o crema y manchas pardo grisáceas; incubación, sólo por la hembra, de 18 a 21 días; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido tras unos 40 días. Alimentación: Principalmente insectos y larvas; gusanos, arañas y a veces lagartijas. Hábitat: Montañas y riscos.

jueves, 29 de agosto de 2013

Collalba rubia (Oenanthe hispanica)

Hay muchas especies de collalbas difíciles de distinguir, porque los plumajes evolucionan durante el año y presentan aspectos muy diferentes. Además, algunas exhiben diferencias muy acusadas entre sí. La Collalba Rubia es una de ellas; el macho tiene un plumaje muy diverso: se pueden distinguir el de garganta blanca y ancha banda negra en los ojos, y el de garganta negra. Esta collalba meridional próximo pariente de la Collalba Gris, se distingue de ella por ciertos rasgos del comportamiento: una mayor confianza y la costumbre de posarse en lo alto de una mata o en las ramas de un árbol, bien al descubierto. Por el contrario, cría a menos altitud. Este pajarillo migrador vive en lugares áridos y soleados frecuenta medios muy variados, como pueden ser terrenos con vegetación rala, colinas rocosas, páramos y llanuras esteparias. Llega a España en la segunda quincena de marzo y durante todo el mes de abril, e inicia el viaje hacia sus cuarteles de invierno africanos a finales de agosto. La mayor parte de la población desaparece en septiembre y los últimos ejemplares marchan en octubre. Identificación: Macho, por encima, ante; obispillo blanco; cola blanca con centro y puntas negros; por debajo, blanco rubio; frente blanca; bandas negras en los ojos y mejillas (forma gorgiblanca); garganta también negra (forma gorginegra); alas negras; hembra, por encima, pardo-rojiza; bandas oculares y de las mejillas pardo más oscuro; lista ciliar rubia; alas pardo oscuro. Nidificación: Nido de hierbas secas, raicillas y pelos bajo una piedra, en un hueco o en un agujero de talud; puesta, de abril a junio, de 4 a 5 huevos azul-verdoso manchados de pardo rojizo, sobre todo en el polo grueso; incubación sólo por la hembra; los pollos son alimentados por ambos padres. Alimentación: Insectos, arañas; pequeños moluscos, bayas. Hábitat: Matorrales y campos baldíos

miércoles, 28 de agosto de 2013

Pico picapinos (Dendrocopos major)


.Aun en el invierno, el Pico Picapinos escoge una rama seca o un tronco hueco sin corteza y, bien apoyado en sus tarsos, lo martillea vigorosamente con golpes rápidos y rítmicos, en series de doce, que hacen resonar la madera de una forma extraña. Otros prefieren objetos metálicos para esta manifestación sonora. Este pico excava él mismo su nido, pero utiliza a veces una cavidad ya existente, el agujero viejo de otro pico o caja anidera. Tras la época de la cría los Picos Picapinos se dispersan. El Pico Picapinos habita zonas arboladas de muy diversos tipos, tanto de frondosas como de coníferas, incluso en la alta montaña. Come en los árboles con más frecuencia que el Pito Real, que prefiere hacerlo en tierra. Debido a esta alimentación, y aunque en España es ave principalmente sedentaria, en el norte de su área de cría se comporta como típica ave irruptora, y así, en los inviernos crudos, en los que falta totalmente el alimento en esas zonas, se producen desplazamientos masivos, que pueden afectar a miles de aves que invaden regiones más meridionales. Identificación: Negro con parches y manchas blancas; el macho tiene carmesí en la cabeza; los jóvenes, píleo rojo; ambos sexos y en todas las edades tienen rojo debajo de la cola; fácilmente diferenciable del Pico Menor por su tamaño más grande. Nidificación: Ambos sexos excavan agujero en árbol, generalmente a 3 ó 4 metros de altura; nido sin material, excepto pocas virutas; a veces usan cajas anideras; pone, de mayo a junio, de 4 a 7 huevos blanco lustroso; la incubación, que dura unos 16 días, la realiza principalmente la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, abandonan el nido sobre los 20 días. Alimentación: Larvas de escarabajos, avispas y polillas; algunas arañas; ocasionalmente pollos de aves robados de los nidos; pequeña dieta vegetal. Hábitat: Bosques.

viernes, 26 de julio de 2013

Garza imperial (Ardea purpurea)




La Garza Imperial, como el Avetorillo Común y el Avetoro Común, frecuenta las zonas pantanosas y las orillas de lagunas invadidas por la vegetación palustre. Gran pescador de batracios y de pequeños peces, la Garza Imperial muy raramente caza en descubierto; pasa muchas horas acechando sus presas, inmóvil entre la vegetación acuática. Tan pronto acaba la nidificación, las garzas imperiales se esparcen en todas direcciones alejándose algunas de su colonia varios cientos de kilómetros. Hasta los meses de agosto y septiembre no se efectúa la migración. Las aves parten entonces, aisladamente o en pequeños grupos, viajando sobre todo de noche, hasta alcanzar Africa; lo contrario ocurre en primavera, llegando a España los primeros individuos hacia el comienzo de marzo e instalándose en las proximidades de la zona que van a ocupar. Esta garza anida en toda la mitad centro y sur de España, así como en la zona levantina, alcanzando hasta la parte media del valle del Ebro; aunque no nidifica densamente, hay localidades en las que el número de parejas reproductoras es elevadísimo, como en las Marismas del Guadalquivir y en la Mancha. Identificación: Más pequeña que la garza Real; píleo y cresta negros; cuello largo y delgado, rojizo manchado de pardo oscuro; pecho rojizo, vientre negro, alas gris pizarra; jóvenes, menos contrastados que los adultos y no tienen capirote negro; sexos iguales. Nidificación: Nido voluminoso, de tallos de carrizos secos; excepcionalmente en árboles; puesta, de abril a mayo, de 3 a 6 huevos azul verdoso; incubación, de 24 a 28 días, sobre todo por la hembra; los pollos abandonan el nido tras 10 días y vuelan a las 6 semanas. Alimentación: Moluscos, crustáceos, insectos acuáticos y larvas; batracios, reptiles, peces, pollos y pequeños roedores. Hábitat: Marismas y zonas palustres.

Gallineta común






La Gallineta Común es una de las aves acuáticas más comunes en España; a pesar de ello no es frecuente verla de día, pues se oculta rápidamente entre la vegetación de las orillas del agua en cuanto presiente el peligro. Incluso puede sumergirse asomando sólo el pico como un periscopio y probablemente puede hundirse expulsando el aire de su plumaje y sacos aéreos. Estas aves crían cerca de agua dulce entre la espesa vegetación, y sus lugares favoritos para hacer el nido son junto a charcas, lagunas y ríos. El vuelo de la gallineta es raso, como el de muchas aves nadadoras, y su despegue del agua es generalmente trabajoso y chapoteando con patas y alas. Nada con un movimiento espasmódico, mostrando constantemente los «destellos» blancos a los lados de la cola. Las llamadas más frecuentes son dos sonoros, aunque más bien líquidos graznidos, «curruc» y «quittic», y un áspero «caac». El macho tiene una postura especial de cortejo, en la que bascula el cuerpo hacia arriba, apunta sus alas casi verticalmente, despliega la cola para mostrar las blancas cobertoras inferiores y coloca la cabeza hacia abajo. Identificación: Escudete frontal rojo, que se extiende hasta el pico; infracobertoras caudales blancas; sacude constantemente la cola al nadar; sexos iguales. Nidificación: Ambos sexos construyen plataforma de plantas acuáticas secas, normalmente cerca del agua, pero a veces a alguna distancia o en árbol o arbusto; pone, de marzo a julio, de 5 a 11 huevos ocráceos manchados de pardo rojizo; incubación, por la pareja, de 19 a 22 días; los pollos, alimentados por ambos padres, y a veces por jóvenes de crías anteriores, dejan el nido en 2 ó 3 días y pueden nadar y bucear enseguida; dos crías; a veces tres. Alimentación: Frutos silvestres y semillas, grano, hierbas acuáticas; gusanos, babosas, caracoles, insectos y larvas. Hábitat: Marismas y zonas palustres.

Avetorillo comùn (Ixobrychus minutus)



El Avetorillo Común es la más pequeña de nuestras garzas; su tamaño apenas es superior al de una paloma doméstica. Cuando se siente amenazado se inmoviliza totalmente, con el pico apuntando hacia el cielo, lo cual determina que en algunas regiones se denomine «mira- cielo». Gracias al tono general de su plumaje, que armoniza perfectamente con el de los carrizos entre los que vive, y a la forma tan estrecha de su cuerpo, que visto de cara es apenas más ancho que una caña, el Avetorillo pasa fácilmente desapercibido. Habita terrenos pantanosos cubiertos de espesos carrizales. Para construir la base de su nido rompe la vegetación de un pequeño espacio. El nido está situado a veces en mimbreras. El macho puede esbozar varios nidos antes de que su compañera acepte uno que le convenga, en una zona de espesa vegetación. Anida por toda España, siempre en pequeña cantidad, aunque en determinadas zonas, como las pantanosas, por la gran protección que éstas suponen, se encuentran mayor número de parejas. Sus gritos, cortos y especiales, su mimetismo, hacen que en muchas ocasiones pase desapercibido en lugares cercanos a sus nidos, que, por otra parte, pueden estar situados en sitios muy accesibles. Identificación: Pico amarillo verdoso, en adultos; iris amarillo, patas verdes, macho con capirote, dorso y extremos de las alas negros; base de las alas, crema; partes inferiores ante, ligeramente rayado de pardo; hembra con capirote y extremos de las alas parduscos; dorso rayado de pardo; base de las alas y partes inferiores, crema rayado de pardo. Joven parecido a la hembra pero más rayado. Nidificación: Nido en carrizales, mimbreras, etc., o en arbustos de tallos secos; puesta, mayo-junio, de 4 a 6 huevos blanco mate; incubación, por la pareja, unos 20 días; los pollos vuelan al mes. Alimentación: Moluscos, insectos, batracios y peces pequeños. Hábitat: Marismas y zonas palustres.

UN DIA CON LAS MARMOTAS




Marmota es un género de roedores esciuromorfos de la familia Sciuridae, conocidos vulgarmente como marmotas, de donde toman el nombre científico. Aunque estrechamente emparentadas con las ardillas, las marmotas las superan ampliamente en tamaño y son de hábitos terrestres. La mayoría viven en zonas montañosas de Eurasia y Norteamérica, (se encuentran en los Alpes centrales y occidentales, luego fueron introducidas en los Pirineos). Están bien adaptadas al frío gracias a sus cuerpos rechonchos, denso pelo, orejas reducidas y gran cola. Viven en familias constituidas por una pareja y sus crías, en madrigueras que ellas mismas construyen. Suelen pesar 8kg, medir 55 cm., y 18 cm. de alto y viven alrededor de 15 años. Son herbívoros, por lo que se alimentan de hierbas tales como las gramíneas, las bayas silvestres, raíces…etc. Cuando tienen dos años, alcanzan su madurez sexual. Y en lo referido a su reproducción, su tiempo de gestación ronda los 5 meses y el parto es de 4-5 crías. Las marmotas son animales muy sociables que usan una gran variedad de sonidos para comunicarse entre ellas, sobre todo cuando tratan de advertirse de un peligro. Sus principales enemigos, son aves tales como el cuervo, el búho o el águila real. Almacenan comida e hibernan en sus madrigueras durante el invierno alrededor de 7 meses.

domingo, 21 de julio de 2013

Bigotudo (Panurus biarmicus)




En los fríos días invernales, cuando en el inmenso carrizal brilla la escarcha, unos pequeños pájaros de cola larga se apelotonan en las cañas tratando de conservar el calor vital. El macho, de sobria librea y oscuros «bigotes», cobija bajo el ala a su hembra, de plumaje más apagado, formando ambos una pelota de plumas. Aun amparándose unos a otros, los bigotudos, así llamados por las características marcas del macho, sufren fuertes pérdidas que amenazan su supervivencia cuando los inviernos son excesivamente crudos. Pasado el invierno las parejas de bigotudos se preparan para la nidificación. El macho levanta las plumas de la coronilla, esponja sus bigotes y abre la cola; la hembra, extendiendo también la cola, responde con una especie de danza y a veces la pareja se eleva al tiempo en un lento vuelo. Cuando se ha concluido la reproducción, los jóvenes se separan muy pronto de sus progenitores reuniéndose en pequeños bandos hasta que, en el invierno, el frío les induce a agruparse en mayor cantidad, a veces hasta varias docenas, y vagabundean por la zona. Identificación: Dorso leonado, cola larga; la "barba" del macho es más bien un "mostacho" corrido; la hembra no tiene negro en la cabeza ni en las cobertoras de la cola. Nidificación: Ambos sexos construyen un nido, de hojas de juncos o carrizos, encima del agua, en lecho de carrizos; nido revestido con flores de junco por el macho; puesta, abril-julio, de 5 a 7 huevos blanco cremoso, manchados y finamente rayados de pardo; incubación, de unos 13 días, por ambos sexos; la pollada, cebada por los padres, vuelan después de 9 ó 12 días; dos crías o más. Alimentación: Casi enteramente insectos y sus larvas, semillas de carrizo en invierno; a veces, moluscos de agua dulce y otros pequeños animales. Hábitat: Marismas y zonas palustres.

Carraca (Coracias garrulus)







En cuanto llegan a sus zonas de cría, las parejas de carracas se dedican a buscar la cavidad donde construirán su nido. El hueco de un árbol, la cavidad de un roquedo, un talud o un agujero en un muro son sus lugares predilectos. El ardor desplegado por el macho durante su magnífica parada nupcial, en la que se lanza hacia el cielo, voltea y hace piruetas, incita bien pronto a la hembra a comenzar la puesta. Al borde de los bosques, en las grandes alamedas bordeadas de árboles viejos o cerca de los espacios abiertos en la llanura, no es raro ver varias parejas de carracas que se establecen cerca unas de otras. Esta costumbre ha inducido a aventurar, erróneamente, la existencia de colonias, pero no existe tal en esta especie. Al recorrer en verano las llanuras arboladas del centro y sur de España, una brillante y coloreada ave atrae rápidamente nuestra atención: es la Carraca que, con sus vivos tonos azules y acastañados, más parece un elemento de la avifauna tropical que un habitante del continente europeo. Su belleza no la libra de la persecución humana, que en muchas ocasiones causa destrozos en esta especie, debido a la facilidad de localización, consecuencia de sus costumbres. Identificación: Verde azulado claro; dorso rojizo vivo; rémiges negras con base azul ultramar; cola azul con rectrices centrales pardo-verdoso y externas manchadas de negro en la punta; jóvenes más apagados, pardo-verdosos con rectrices externas sin mancha negra en la punta. Nidificación: Nido en cavidad, sin forro o recubierto con escasas briznas de hierba y plumas; puesta, en mayo, de 4 a 7 huevos blanco puro; incubación, por los dos padres, de unos 19 días; los pollos, alimentados por ambos padres, vuelan tras unos 28 días. Alimentación: Grandes insectos, pequeños reptiles, batracios, mamíferos. Hábitat: Bosques.