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jueves, 29 de agosto de 2013

Collalba rubia (Oenanthe hispanica)

Hay muchas especies de collalbas difíciles de distinguir, porque los plumajes evolucionan durante el año y presentan aspectos muy diferentes. Además, algunas exhiben diferencias muy acusadas entre sí. La Collalba Rubia es una de ellas; el macho tiene un plumaje muy diverso: se pueden distinguir el de garganta blanca y ancha banda negra en los ojos, y el de garganta negra. Esta collalba meridional próximo pariente de la Collalba Gris, se distingue de ella por ciertos rasgos del comportamiento: una mayor confianza y la costumbre de posarse en lo alto de una mata o en las ramas de un árbol, bien al descubierto. Por el contrario, cría a menos altitud. Este pajarillo migrador vive en lugares áridos y soleados frecuenta medios muy variados, como pueden ser terrenos con vegetación rala, colinas rocosas, páramos y llanuras esteparias. Llega a España en la segunda quincena de marzo y durante todo el mes de abril, e inicia el viaje hacia sus cuarteles de invierno africanos a finales de agosto. La mayor parte de la población desaparece en septiembre y los últimos ejemplares marchan en octubre. Identificación: Macho, por encima, ante; obispillo blanco; cola blanca con centro y puntas negros; por debajo, blanco rubio; frente blanca; bandas negras en los ojos y mejillas (forma gorgiblanca); garganta también negra (forma gorginegra); alas negras; hembra, por encima, pardo-rojiza; bandas oculares y de las mejillas pardo más oscuro; lista ciliar rubia; alas pardo oscuro. Nidificación: Nido de hierbas secas, raicillas y pelos bajo una piedra, en un hueco o en un agujero de talud; puesta, de abril a junio, de 4 a 5 huevos azul-verdoso manchados de pardo rojizo, sobre todo en el polo grueso; incubación sólo por la hembra; los pollos son alimentados por ambos padres. Alimentación: Insectos, arañas; pequeños moluscos, bayas. Hábitat: Matorrales y campos baldíos

miércoles, 28 de agosto de 2013

Pico picapinos (Dendrocopos major)


.Aun en el invierno, el Pico Picapinos escoge una rama seca o un tronco hueco sin corteza y, bien apoyado en sus tarsos, lo martillea vigorosamente con golpes rápidos y rítmicos, en series de doce, que hacen resonar la madera de una forma extraña. Otros prefieren objetos metálicos para esta manifestación sonora. Este pico excava él mismo su nido, pero utiliza a veces una cavidad ya existente, el agujero viejo de otro pico o caja anidera. Tras la época de la cría los Picos Picapinos se dispersan. El Pico Picapinos habita zonas arboladas de muy diversos tipos, tanto de frondosas como de coníferas, incluso en la alta montaña. Come en los árboles con más frecuencia que el Pito Real, que prefiere hacerlo en tierra. Debido a esta alimentación, y aunque en España es ave principalmente sedentaria, en el norte de su área de cría se comporta como típica ave irruptora, y así, en los inviernos crudos, en los que falta totalmente el alimento en esas zonas, se producen desplazamientos masivos, que pueden afectar a miles de aves que invaden regiones más meridionales. Identificación: Negro con parches y manchas blancas; el macho tiene carmesí en la cabeza; los jóvenes, píleo rojo; ambos sexos y en todas las edades tienen rojo debajo de la cola; fácilmente diferenciable del Pico Menor por su tamaño más grande. Nidificación: Ambos sexos excavan agujero en árbol, generalmente a 3 ó 4 metros de altura; nido sin material, excepto pocas virutas; a veces usan cajas anideras; pone, de mayo a junio, de 4 a 7 huevos blanco lustroso; la incubación, que dura unos 16 días, la realiza principalmente la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, abandonan el nido sobre los 20 días. Alimentación: Larvas de escarabajos, avispas y polillas; algunas arañas; ocasionalmente pollos de aves robados de los nidos; pequeña dieta vegetal. Hábitat: Bosques.

viernes, 26 de julio de 2013

Garza imperial (Ardea purpurea)




La Garza Imperial, como el Avetorillo Común y el Avetoro Común, frecuenta las zonas pantanosas y las orillas de lagunas invadidas por la vegetación palustre. Gran pescador de batracios y de pequeños peces, la Garza Imperial muy raramente caza en descubierto; pasa muchas horas acechando sus presas, inmóvil entre la vegetación acuática. Tan pronto acaba la nidificación, las garzas imperiales se esparcen en todas direcciones alejándose algunas de su colonia varios cientos de kilómetros. Hasta los meses de agosto y septiembre no se efectúa la migración. Las aves parten entonces, aisladamente o en pequeños grupos, viajando sobre todo de noche, hasta alcanzar Africa; lo contrario ocurre en primavera, llegando a España los primeros individuos hacia el comienzo de marzo e instalándose en las proximidades de la zona que van a ocupar. Esta garza anida en toda la mitad centro y sur de España, así como en la zona levantina, alcanzando hasta la parte media del valle del Ebro; aunque no nidifica densamente, hay localidades en las que el número de parejas reproductoras es elevadísimo, como en las Marismas del Guadalquivir y en la Mancha. Identificación: Más pequeña que la garza Real; píleo y cresta negros; cuello largo y delgado, rojizo manchado de pardo oscuro; pecho rojizo, vientre negro, alas gris pizarra; jóvenes, menos contrastados que los adultos y no tienen capirote negro; sexos iguales. Nidificación: Nido voluminoso, de tallos de carrizos secos; excepcionalmente en árboles; puesta, de abril a mayo, de 3 a 6 huevos azul verdoso; incubación, de 24 a 28 días, sobre todo por la hembra; los pollos abandonan el nido tras 10 días y vuelan a las 6 semanas. Alimentación: Moluscos, crustáceos, insectos acuáticos y larvas; batracios, reptiles, peces, pollos y pequeños roedores. Hábitat: Marismas y zonas palustres.

Gallineta común






La Gallineta Común es una de las aves acuáticas más comunes en España; a pesar de ello no es frecuente verla de día, pues se oculta rápidamente entre la vegetación de las orillas del agua en cuanto presiente el peligro. Incluso puede sumergirse asomando sólo el pico como un periscopio y probablemente puede hundirse expulsando el aire de su plumaje y sacos aéreos. Estas aves crían cerca de agua dulce entre la espesa vegetación, y sus lugares favoritos para hacer el nido son junto a charcas, lagunas y ríos. El vuelo de la gallineta es raso, como el de muchas aves nadadoras, y su despegue del agua es generalmente trabajoso y chapoteando con patas y alas. Nada con un movimiento espasmódico, mostrando constantemente los «destellos» blancos a los lados de la cola. Las llamadas más frecuentes son dos sonoros, aunque más bien líquidos graznidos, «curruc» y «quittic», y un áspero «caac». El macho tiene una postura especial de cortejo, en la que bascula el cuerpo hacia arriba, apunta sus alas casi verticalmente, despliega la cola para mostrar las blancas cobertoras inferiores y coloca la cabeza hacia abajo. Identificación: Escudete frontal rojo, que se extiende hasta el pico; infracobertoras caudales blancas; sacude constantemente la cola al nadar; sexos iguales. Nidificación: Ambos sexos construyen plataforma de plantas acuáticas secas, normalmente cerca del agua, pero a veces a alguna distancia o en árbol o arbusto; pone, de marzo a julio, de 5 a 11 huevos ocráceos manchados de pardo rojizo; incubación, por la pareja, de 19 a 22 días; los pollos, alimentados por ambos padres, y a veces por jóvenes de crías anteriores, dejan el nido en 2 ó 3 días y pueden nadar y bucear enseguida; dos crías; a veces tres. Alimentación: Frutos silvestres y semillas, grano, hierbas acuáticas; gusanos, babosas, caracoles, insectos y larvas. Hábitat: Marismas y zonas palustres.

Avetorillo comùn (Ixobrychus minutus)



El Avetorillo Común es la más pequeña de nuestras garzas; su tamaño apenas es superior al de una paloma doméstica. Cuando se siente amenazado se inmoviliza totalmente, con el pico apuntando hacia el cielo, lo cual determina que en algunas regiones se denomine «mira- cielo». Gracias al tono general de su plumaje, que armoniza perfectamente con el de los carrizos entre los que vive, y a la forma tan estrecha de su cuerpo, que visto de cara es apenas más ancho que una caña, el Avetorillo pasa fácilmente desapercibido. Habita terrenos pantanosos cubiertos de espesos carrizales. Para construir la base de su nido rompe la vegetación de un pequeño espacio. El nido está situado a veces en mimbreras. El macho puede esbozar varios nidos antes de que su compañera acepte uno que le convenga, en una zona de espesa vegetación. Anida por toda España, siempre en pequeña cantidad, aunque en determinadas zonas, como las pantanosas, por la gran protección que éstas suponen, se encuentran mayor número de parejas. Sus gritos, cortos y especiales, su mimetismo, hacen que en muchas ocasiones pase desapercibido en lugares cercanos a sus nidos, que, por otra parte, pueden estar situados en sitios muy accesibles. Identificación: Pico amarillo verdoso, en adultos; iris amarillo, patas verdes, macho con capirote, dorso y extremos de las alas negros; base de las alas, crema; partes inferiores ante, ligeramente rayado de pardo; hembra con capirote y extremos de las alas parduscos; dorso rayado de pardo; base de las alas y partes inferiores, crema rayado de pardo. Joven parecido a la hembra pero más rayado. Nidificación: Nido en carrizales, mimbreras, etc., o en arbustos de tallos secos; puesta, mayo-junio, de 4 a 6 huevos blanco mate; incubación, por la pareja, unos 20 días; los pollos vuelan al mes. Alimentación: Moluscos, insectos, batracios y peces pequeños. Hábitat: Marismas y zonas palustres.

UN DIA CON LAS MARMOTAS




Marmota es un género de roedores esciuromorfos de la familia Sciuridae, conocidos vulgarmente como marmotas, de donde toman el nombre científico. Aunque estrechamente emparentadas con las ardillas, las marmotas las superan ampliamente en tamaño y son de hábitos terrestres. La mayoría viven en zonas montañosas de Eurasia y Norteamérica, (se encuentran en los Alpes centrales y occidentales, luego fueron introducidas en los Pirineos). Están bien adaptadas al frío gracias a sus cuerpos rechonchos, denso pelo, orejas reducidas y gran cola. Viven en familias constituidas por una pareja y sus crías, en madrigueras que ellas mismas construyen. Suelen pesar 8kg, medir 55 cm., y 18 cm. de alto y viven alrededor de 15 años. Son herbívoros, por lo que se alimentan de hierbas tales como las gramíneas, las bayas silvestres, raíces…etc. Cuando tienen dos años, alcanzan su madurez sexual. Y en lo referido a su reproducción, su tiempo de gestación ronda los 5 meses y el parto es de 4-5 crías. Las marmotas son animales muy sociables que usan una gran variedad de sonidos para comunicarse entre ellas, sobre todo cuando tratan de advertirse de un peligro. Sus principales enemigos, son aves tales como el cuervo, el búho o el águila real. Almacenan comida e hibernan en sus madrigueras durante el invierno alrededor de 7 meses.

domingo, 21 de julio de 2013

Bigotudo (Panurus biarmicus)




En los fríos días invernales, cuando en el inmenso carrizal brilla la escarcha, unos pequeños pájaros de cola larga se apelotonan en las cañas tratando de conservar el calor vital. El macho, de sobria librea y oscuros «bigotes», cobija bajo el ala a su hembra, de plumaje más apagado, formando ambos una pelota de plumas. Aun amparándose unos a otros, los bigotudos, así llamados por las características marcas del macho, sufren fuertes pérdidas que amenazan su supervivencia cuando los inviernos son excesivamente crudos. Pasado el invierno las parejas de bigotudos se preparan para la nidificación. El macho levanta las plumas de la coronilla, esponja sus bigotes y abre la cola; la hembra, extendiendo también la cola, responde con una especie de danza y a veces la pareja se eleva al tiempo en un lento vuelo. Cuando se ha concluido la reproducción, los jóvenes se separan muy pronto de sus progenitores reuniéndose en pequeños bandos hasta que, en el invierno, el frío les induce a agruparse en mayor cantidad, a veces hasta varias docenas, y vagabundean por la zona. Identificación: Dorso leonado, cola larga; la "barba" del macho es más bien un "mostacho" corrido; la hembra no tiene negro en la cabeza ni en las cobertoras de la cola. Nidificación: Ambos sexos construyen un nido, de hojas de juncos o carrizos, encima del agua, en lecho de carrizos; nido revestido con flores de junco por el macho; puesta, abril-julio, de 5 a 7 huevos blanco cremoso, manchados y finamente rayados de pardo; incubación, de unos 13 días, por ambos sexos; la pollada, cebada por los padres, vuelan después de 9 ó 12 días; dos crías o más. Alimentación: Casi enteramente insectos y sus larvas, semillas de carrizo en invierno; a veces, moluscos de agua dulce y otros pequeños animales. Hábitat: Marismas y zonas palustres.

Carraca (Coracias garrulus)







En cuanto llegan a sus zonas de cría, las parejas de carracas se dedican a buscar la cavidad donde construirán su nido. El hueco de un árbol, la cavidad de un roquedo, un talud o un agujero en un muro son sus lugares predilectos. El ardor desplegado por el macho durante su magnífica parada nupcial, en la que se lanza hacia el cielo, voltea y hace piruetas, incita bien pronto a la hembra a comenzar la puesta. Al borde de los bosques, en las grandes alamedas bordeadas de árboles viejos o cerca de los espacios abiertos en la llanura, no es raro ver varias parejas de carracas que se establecen cerca unas de otras. Esta costumbre ha inducido a aventurar, erróneamente, la existencia de colonias, pero no existe tal en esta especie. Al recorrer en verano las llanuras arboladas del centro y sur de España, una brillante y coloreada ave atrae rápidamente nuestra atención: es la Carraca que, con sus vivos tonos azules y acastañados, más parece un elemento de la avifauna tropical que un habitante del continente europeo. Su belleza no la libra de la persecución humana, que en muchas ocasiones causa destrozos en esta especie, debido a la facilidad de localización, consecuencia de sus costumbres. Identificación: Verde azulado claro; dorso rojizo vivo; rémiges negras con base azul ultramar; cola azul con rectrices centrales pardo-verdoso y externas manchadas de negro en la punta; jóvenes más apagados, pardo-verdosos con rectrices externas sin mancha negra en la punta. Nidificación: Nido en cavidad, sin forro o recubierto con escasas briznas de hierba y plumas; puesta, en mayo, de 4 a 7 huevos blanco puro; incubación, por los dos padres, de unos 19 días; los pollos, alimentados por ambos padres, vuelan tras unos 28 días. Alimentación: Grandes insectos, pequeños reptiles, batracios, mamíferos. Hábitat: Bosques.

Abubilla (Upupa epops)




El nombre de la Abubilla, esta ave bella y curiosa a la vez, es onomatopéyico, trascripción en diminutivo de su canto «bub-bub-bub». Con un moño de grandes plumas flameantes, con puntas negras, que despliega en la excitación del cortejo, también esta provista de un pico largo, curvado, con el cual perfora la tierra en busca de gusanos y larvas de insectos. En vuelo, sus anchas alas redondeadas, que bate irregularmente, le otorgan el aspecto de una gigantesca mariposa. En tierra su marcha es elegante, tanto si camina agitando la cabeza como si trota ligeramente. Falta por decir que la Abubilla pasa por ser un ave sucia, a causa de su nido maloliente, situado generalmente en el agujero de un árbol. Al final de la cría de los pollos es cuando el nido desprende un olor tan nauseabundo, por lo que es fácil descubrirlo. Se ha acusado a la Abubilla de negligencia, pero esto no es cierto. Bien es verdad que en el fondo del estrecho agujero, que los padres se esfuerzan por mantener limpio, pueden quedar restos de comida y deyecciones, pero en realidad lo que causa este olor desagradable es una secreción de la «glándula del obispillo» de los pollos. Identificación: Plumaje pardo-rosado; en vuelo alas y cola blancas y negras, muy anchas; moño rosado, con puntas negras y largo pico curvado; sexos iguales. Nidificación: Cría en agujeros de árboles o paredes, o en cajas anideras; usualmente no lleva material al nido, pero acumula desechos; puesta, en abril-junio, de 5 a 8 huevos gris claro a crema; incubación, 18 días, sólo por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, abandonan el nido a las 3 ó 4 semanas; a veces dos crías. Alimentación: Principalmente larvas de escarabajos, saltamontes, langostas, mariposas, hormigas, ciempiés, moscas, algunas arañas, escolopendras, ácaros, lombrices. Hábitat: Parques y jardines

Buitre Leonado (Gyps fulvus)

A gran altura, una pareja de buitres leonados describe vueltas lentamente, con las alas extendidas y rígidas, uno junto al otro o tan exactamente superpuestos que parecen unidos por un invisible hilo. Este magnífico vuelo nupcial puede observarse todavía a fines de diciembre o principios de enero en diversas montañas españolas, pero no ocurre lo mismo en el resto de Europa, donde en su gran mayoría han sido exterminados. Hostigados por cazadores y por desaprensivos colectores de huevos; diezmados por los cebos envenenados que se destinan a los animales carniceros; hambrientos por la escasez de comida cuando se alteran las prácticas de pastoreo, los efectivos de la población española han disminuido alarmantemente en los últimos años y, de no aplicarse remedio a todos estos peligros, podrían alcanzar un nivel crítico para el equilibrio de la especie. Aunque la mayoría de los buitres leonados españoles parecen ser sedentarios, muchos de ellos realizan desplazamientos a considerables distancias de sus colonias de cría, así como movimientos estacionales de unas buitreras a otras, en general descendiendo de mayores alturas a zonas más bajas. Identificación: Leonado, salvo rémiges y rectrices pardo muy oscuro; cabeza y cuello desnudos, con escaso plumón blanco; gola de plumas en la base del cuello, blancas en los adultos, pardas en los jóvenes; pico fuerte; patas relativamente débiles. Nidificación: En colonias; en cornisas o grietas de roqueros; nido voluminoso, de ramas, con forro de hierbas, musgo y pelos, no necesariamente abrigados; puesta, en febrero, un huevo blanco; incubación, por los dos sexos, de unos 60 días; el pollo, alimentado por ambos padres, vuelan tras unos tres meses. Alimentación: Cadáveres de mamíferos, sobre todo ovejas, cabras, bóvidos, asnos, mulas, caballos; en casos de hambre, basuras. Hábitat: Montañas y riscos.

sábado, 1 de junio de 2013

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)


Elegante y confiada, la Cigüeña Blanca es un ave popular en casi todas las regiones españolas su costumbre de anidar en iglesias y otros altos edificios ha determinado que su presencia resulte familiar a todo el mundo. El regreso de las primeras cigüeñas al final del invierno suele ser un acontecimiento en la plácida vida de pueblos y aldeas, que tradicionalmente han incluido esta ave en multitud de dichos y refranes populares. Terminada la cría de los pollos, y una vez que han volado, los adultos siguen durmiendo en el nido por un tiempo; después, a finales de verano, jóvenes y adultos se reúnen en bandos numerosos apartados de los lugares de nidificación; vagan algunos días por la comarca, durmiendo en árboles o en el suelo, hasta que llega el momento de emprender el viaje a África, que las distintas agrupaciones realizan gradualmente. Poco amigas de una larga travesía sobre el mar, pues utilizan corrientes térmicas para elevarse, aprovechan el Estrecho de Gibraltar para cruzar a África. Se ha comprobado mediante el anillamiento que las cigüeñas españolas invernan en África occidental, al sur del Sahara. Identificación: Plumaje blanco; alas negras y blancas, pico y patas rojos; en vuelo silueta característica con cuello y patas estiradas; sexos iguales. Nidificación: Nido voluminoso, construido o arreglado por el macho hasta que llega la hembra poco después; consiste en un montón de ramas en forma de copa poco profunda, guarnecido con detritus; puesta, en marzo-abril, de 4 a 5 huevos blancos; incubación, 34 días, por ambos padres; los pollos, alimentados por la pareja, vuelan tras unos 60 días. Alimentación: Batracios, roedores pequeños, gusanos, insectos, reptiles, peces y moluscos. Hábitat: Ciudades y pueblos.

Buitre leonado (Gyps fulvus )


A gran altura, una pareja de buitres leonados describe vueltas lentamente, con las alas extendidas y rígidas, uno junto al otro o tan exactamente superpuestos que parecen unidos por un invisible hilo. Este magnífico vuelo nupcial puede observarse todavía a fines de diciembre o principios de enero en diversas montañas españolas, pero no ocurre lo mismo en el resto de Europa, donde en su gran mayoría han sido exterminados. Hostigados por cazadores y por desaprensivos colectores de huevos; diezmados por los cebos envenenados que se destinan a los animales carniceros; hambrientos por la escasez de comida cuando se alteran las prácticas de pastoreo, los efectivos de la población española han disminuido alarmantemente en los últimos años y, de no aplicarse remedio a todos estos peligros, podrían alcanzar un nivel crítico para el equilibrio de la especie. Aunque la mayoría de los buitres leonados españoles parecen ser sedentarios, muchos de ellos realizan desplazamientos a considerables distancias de sus colonias de cría, así como movimientos estacionales de unas buitreras a otras, en general descendiendo de mayores alturas a zonas más bajas. Identificación: Leonado, salvo rémiges y rectrices pardo muy oscuro; cabeza y cuello desnudos, con escaso plumón blanco; gola de plumas en la base del cuello, blancas en los adultos, pardas en los jóvenes; pico fuerte; patas relativamente débiles. Nidificación: En colonias; en cornisas o grietas de roqueros; nido voluminoso, de ramas, con forro de hierbas, musgo y pelos, no necesariamente abrigados; puesta, en febrero, un huevo blanco; incubación, por los dos sexos, de unos 60 días; el pollo, alimentado por ambos padres, vuelan tras unos tres meses. Alimentación: Cadáveres de mamíferos, sobre todo ovejas, cabras, bóvidos, asnos, mulas, caballos; en casos de hambre, basuras. Hábitat: Montañas y riscos.

Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)



La costumbre de andar pausadamente entre las patas del ganado vacuno, comiendo toda suerte de insectos y animalillos que aquél levanta al forrajear, le vale su nombre a la Garcilla Bueyera, que también suele posarse en el lomo de las reses, a lo que aluden muchos otros nombres populares que se le aplican en las regiones meridionales de España, tales como «espulgabueyes», «rezneros», «garrapateros», etc. Cría en colonias, asociada a cigüeñas y otras especies de garzas y generalmente regresa en años sucesivos a los lugares que escoge para anidar. Elige como emplazamientos desde terrenos húmedos, carrizales o tarajes ribereños, hasta zonas secas, en este caso brezales, alcornoques, encinas, pinos y otros árboles. En España la Garcilla Bueyera es una extraordinaria colonizadora de nuevas zonas. En los últimos 20 años su área de cría se ha extendido hacia el centro de la Península, sin duda por la protección que se le ha deparado en el sur y por la facilidad natural del ave para adaptarse a terrenos muy variados. Identificación: Menor tamaño y cuello más corto y grueso que la Garceta Común; casi totalmente blanca, con manchas ocráceas en garganta, occipucio y dorso, que se atenúan en invierno; pico amarillo, patas oscuras; los jóvenes, blanco puro sin manchas, pico pardo amarillento y patas verdosas; sexos iguales. Nidificación: Anida en colonias; el nido, construido por ambos sexos, es una plataforma desarreglada de palitos, normalmente en árboles, aunque a veces en arbustos y cañas, más o menos cerca del agua; puesta, de abril a junio, de 3 a 5 huevos azulados claro liso; incubación, por ambos sexos, de unos 22 a 23 días; los pollos son alimentados por ambos padres. Alimentación: Principalmente insectos capturados en el suelo entre el ganado; también batracios y reptiles. Hábitat: Aguas continentales.

Pajaro moscon (Remiz Pendulinus)


Con frecuencia se dice que las aves no actúan inteligentemente: el Pájaro Moscón podría hacer dudar de esta afirmación. En efecto, el macho de esta especie no tiene igual para escoger una horquilla terminal de una rama flexible de taray, de sauce o de chopo y sujetar en ella su original nido. Una vez terminado el anillo inicial que forma la base, el acabado exterior es una verdadera maravilla. La hembra, hasta entonces invisible, es finalmente atraída por los incesantes gritos del macho, que recuerdan los del Escribano Palustre. Releva entonces a su pareja y termina la construcción del nido con un revestimiento interior mullido. Luego echa al macho y desde ese momento toda la responsabilidad de la reproducción recae sobre ella. En España, el Pájaro Moscón anida en todo Levante y valle del río Ebro. Tras la época de la reproducción, se observan congregaciones medianas que vagabundean durante el otoño-invierno, y se alejan de aquellas zonas hasta 200-300 kilómetros, por lo que aparecen en áreas muy distantes de las de cría. Después, en primavera, regresan a los lugares habituales de nidificación. Identificación: Pequeño; partes superiores rojizo vivo; cabeza gris, con anchas bandas negras en la frente y los ojos (en adultos); partes inferiores castaño y crema. Pico corto muy puntiagudo. La hembra tiene dorso y pecho más claros. Nidificación: Nido construido generalmente cerca del agua, con fibras animales o vegetales, telas de arañas y semillas plumosas de plantas, sobre todo acuáticas, en forma de huevo y una entrada tubular, suspendido de unas ramitas; puesta, de abril a mayo, de 5 a 8 huevos, blanco mate; incubación, sólo por la hembra, de unos 14 días; los pollos, alimentados principalmente por la hembra, vuelan tras 15 ó 20 días. Alimentación: Insectos, arañas y algunas semillas.

Gorrión común (Passer domesticus)



Debido a que el Gorrión Común es muy corriente, en España se cree que es el pájaro que más abunda, pero de hecho está prácticamente localizado en la vecindad de zonas habitadas y su número es inferior, por lo menos, al del Pinzón Vulgar. Probablemente no existían gorriones comunes en España antes de la llegada del hombre del Neolítico. Sólo a fines del verano se desliga este gorrión de las edificaciones, desplazándose a los campos cultivados para alimentarse de grano. En estas ocasiones puede vérsele, en el sur de España, mezclado en bandos con el Gorrión Moruno, compartiendo ambos los dormideros, generalmente en árboles y cañaverales retirados de lugares habitados. El elemento importante de su galanteo es el «corro de gorriones», que normalmente comienza sólo con un macho que corteja a una hembra saludándola con las alas caídas, cola levantada y cabeza echada ligeramente hacia atrás. Si se acerca demasiado, la hembra puede picotearle. En este momento aparecen otros machos chillando hasta que la hembra se echa a volar. Identificación: Partes superiores pardas, rayadas de negro; píleo y obispillo grises, hombros pardo-rojizos y babero negro; barra alar blanca; menos esbelto que el Gorrión Molinero; hembra parda con el dorso rayado. Nidificación: Ambos sexos construyen nido descuidado, de hierba seca, en agujero de edificio o árbol, a veces en seto espeso, siendo entonces cerrado; pone, de abril a agosto, de 3 a 5 huevos blancos con pintas grises y pardas; incubación, especialmente por la hembra, de 12 a 14 días; los pollos, alimentados por ambos padres, vuelan hacia los 15 días; hasta tres crías. Alimentación: Granos u otras semillas; insectos y sus larvas; en áreas urbanas, casi únicamente desperdicios. Hábitat: Ciudades y pueblos.